Caso real: cómo el interiorismo acelera la venta de pisos

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Caso real: cómo el interiorismo acelera la venta de pisos

En esta ocasión os vamos a contar un proyecto muy especial que podría reflejar cómo un buen proyecto de interiorismo y decoración puede ayudar enormemente a la venta de pisos.
El proyecto en concreto nos lo encargó una agencia inmobiliaria que disponía de un piso a reformar en muy mal estado, que por su distribución y estado resultaba muy difícil de vender.

Se trataba de una vivienda de 33 m2 con dos dormitorios, salón, cocina y un estrecho baño. El reto: conservar el mismo número de estancias, ampliar luminosidad y hacer que pareciera más grande, con el fin de venderlo cuanto antes.

Como espacio nos encontramos con un piso interior luminoso pero mal acondicionado. Nada más entrar nos encontrábamos de frente con un pasillo que quitaba toda la luz a la entrada. Las paredes estaban recubiertas de láminas de corcho, el suelo tenía varias capas de sintasol y los muebles oscuros se acumulaban uno al lado del otro.

Lo primero que hicimos fue tomar medidas y redistribuir el espacio: la cocina la incorporamos al salón aprovechando el antiguo pasillo para no restar metros con otra división de tabiques y el baño se configuró en L enfrentando el inodoro al lavabo para conseguir así un buen plato de ducha y espacio suficiente para maniobrar. Además, situamos los dos dormitorios en los extremos dejando el salón en el centro para aprovechar el espacio que se comía el anterior pasillo, derribando además los tabiques de entrada para dejar pasar toda la luz al entrar. En los dormitorios, corrimos las puertas de entrada para poder colocar armarios de pared a pared y en el principal optamos además por una puerta corredera para facilitar el paso.

Mientras se realizaba la reforma, elaboramos unas infografías básicas para ayudar a la venta del piso, de tal manera que los interesados en la compra pudiesen hacerse una idea del resultado final antes del fin de obra.

La cocina se ideó con dos tipos de acabados. Para la parte baja y el frigorífico optamos por una textura rayada en tonos grises, mientras que la parte alta se hizo en blanco brillo canteada en efecto cristal para dar ligereza al conjunto.

En el baño predomina el blanco para dar luminosidad y se da frescura con un azulejo verde pistacho a juego con los complementos (jabonera, toallas, etc.)

Resultado: El piso terminó de reformarse y tras 7 visitas (algunas ya en obra, gracias a las infografías) se vendió en 15 días con un 100% de revalorización respecto al coste… ¡Ni siquiera nos dio tiempo a amueblarlo!

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